Porque las cosas buenas llevan su tiempo.
Cómo empezó todo
Nos conocemos en un torneo de tenis en San Sebastián. Lo que empieza como una simple conversación el último día pronto se convierte en algo especial. Al terminar el torneo, Alex pide un traslado a la estación de tren — y, por casualidad, María acaba siendo quien lo lleva. Alex aprovecha la oportunidad y poco después viaja a Barcelona para visitarla, convirtiendo una despedida en un comienzo.
Amor en la distancia
Dos años a distancia: muchos vuelos, videollamadas, viajes divertidos y recuerdos creados cada vez que estamos juntos. La distancia nunca nos separa; nos enseña paciencia, confianza y la fuerza de lo que construimos codo con codo.
Elegirnos el uno al otro
Finalmente, decidimos acabar con la distancia. María se muda a Suiza y, por primera vez, empezamos a compartir el día a día — convirtiendo rutinas en momentos, y momentos en recuerdos.
El círculo se cierra
Alex le pide matrimonio a María de vuelta en San Sebastián — el lugar donde todo empieza. Regresando a donde comienza nuestra historia, decimos sí a un futuro juntos.



